UNA ETAPA DE CRECIMIENTO Y APRENDIZAJE

Cuando en octubre decidí iniciar mi voluntariado de once meses en la Asociación Europa 2020, lo hice con la intención de aportar mi granito de arena y vivir una nueva experiencia.


Ahora, al concluir esta etapa, puedo afirmar que ha superado todas mis expectativas y ha supuesto un punto de inflexión tanto a nivel personal como profesional. Mi incorporación fue inmediata. Apenas llegar, me sumergí en la dinámica del Training Course «ARTeprenurial MOVEment 2024», una excelente toma de contacto donde comprendí el potencial del arte como motor de cambio. Poco después, participé activamente en campañas de visibilidad como «TIME TO MOVE», y ya en febrero de 2025, mi formación
continuó con el TC «Youth Boost», que me proporcionó nuevas herramientas para el trabajo
con jóvenes.


Uno de los hitos de mi voluntariado fue, sin duda, asumir el rol de facilitador en el encuentro nacional del proyecto PANUPO en Marmolejo. Esta oportunidad representó un desafío significativo y una gran muestra de confianza. Guiar las dinámicas, moderar debates sobre participación democrática y ver cómo los jóvenes desarrollaban sus propias iniciativas fue una experiencia sumamente enriquecedora que reforzó mi confianza y mis habilidades de liderazgo. Paralelamente, mi labor diaria consistía en apoyar conjuntamente a la asociación en la gestión y desarrollo de sus actividades, lo que me permitió adquirir una visión integral del funcionamiento de una entidad europea y aprender a trabajar de forma colaborativa y eficiente.


Una de las facetas más gratificantes fue mi colaboración continua con el colegio Compañía de María. El contacto diario con los niños durante las comidas y actividades fue una fuente constante de alegría. Esta experiencia culminó en julio, durante la escuela de verano de la Cañada de la Plata. Allí asumí el rol de monitor deportivo para el grupo de fútbol, donde diseñé y dirigí entrenamientos y ejercicios específicos para los niños interesados en este deporte.


Más allá de toda la experiencia profesional que he ganado, que ha sido mucha, si tengo que quedarme con algo es con la gente. Al final, son las personas las que marcan la diferencia. Me llevo amistades de las que sé que perdurarán en el tiempo y, sobre todo, la sensación de haber formado parte de un equipo que me acogió como uno más desde el primer día, no simplemente como un voluntario que estaba de paso.


Este voluntariado ha ampliado mis horizontes y me ha demostrado que soy capaz de adaptarme y crecer ante nuevos retos. Por todo ello, mi agradecimiento a la Asociación Europa 2020 y a cada persona que ha formado parte de este viaje es inmenso. Finalizo esta etapa con una gran satisfacción y con la motivación renovada para futuros proyectos.

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