
Mi nombre es Andrés y recientemente he tenido la oportunidad de vivir mi primera
experiencia fuera de España gracias a un training course de art coaching en Polonia. Durante
este curso aprendí diversas técnicas propias del coaching, entre ellas la importancia de
explorar el presente, el pasado y el futuro de cada persona como parte del proceso de
crecimiento personal. Este enfoque me permitió reflexionar sobre mi propia trayectoria y
entender mejor cómo nuestras experiencias influyen en nuestras decisiones y en nuestra
manera de afrontar los retos.
También trabajamos herramientas para ponernos en valor a nosotros mismos, desarrollando la
autoestima y la confianza personal, aspectos clave tanto a nivel personal como profesional.
Además, aprendí prácticas de meditación y técnicas de activación previa antes de cada
actividad, lo que me ayudó a mejorar mi concentración, mi equilibrio emocional y mi
capacidad para afrontar nuevas situaciones con una actitud más positiva.
Por otro lado, esta experiencia ha sido especialmente enriquecedora desde el punto de vista
cultural. Tuve la oportunidad de convivir con personas de diferentes nacionalidades y
contextos culturales, lo que amplió mi forma de ver el mundo y me permitió aprender de
otras formas de pensar y vivir. Este intercambio cultural me ayudó a ser más abierto, tolerante
y adaptable en entornos diversos.
Aunque en algunos momentos tuve ciertas dificultades con el idioma, esta situación también
se convirtió en una oportunidad de aprendizaje. Gracias al apoyo de mis compañeros y de los
coordinadores del training, pude mejorar mi comunicación y ganar seguridad a la hora de
expresarme en otro idioma.
En conjunto, ha sido una experiencia muy positiva y transformadora que no solo me ha
aportado nuevos conocimientos y herramientas, sino también una mayor confianza en mí
mismo, independencia y motivación para seguir participando en experiencias internacionales
en el futuro.
Acabo de regresar del curso de ArtCoaching en Polonia y todavía estoy
procesando todo lo que viví. Fueron 10 días intensos, bonitos y que te
transforman en las montañas de Rozdziele, junto a 18 compañeros más de 7
países diferentes.
Lo que más me ha gustado fue la combinación perfecta entre trabajo y ambiente
familiar que había. Las sesiones de artcoaching me ayudaron a conectar de
forma totalmente nueva con mis emociones y con las de los demás. Nunca había
experimentado algo tan potente como expresar una emoción a través de un
collage o dibujo. El entorno, la comida y el aislamiento del mundo exterior
crearon un espacio tan seguro donde todos nos pudimos abrir.
Lo que más he aprendido es que el arte y el coaching pueden ir de la mano de
manera increíble. He desarrollado habilidades concretas como la escucha activa
o parafraseo. Ahora entiendo mucho mejor como las emociones son señales que
nos hablan de nuestras necesidades y como puedo acompañar a los jóvenes
desde ese lugar. También he incorporado el enfoque centrado en soluciones y la
comunicación no violenta.
Sin duda lo más valioso, el grupo humano. Compartir experiencias con personas
de España, Francia, Hungría, Italia, Rumania, Grecia y Chipre me ha abierto la
mente y me ha recordado lo bonito que es el intercambio intercultural real.
Vuelvo con la mochila llena de ideas, seguro de mi mismo y con ganas de
multiplicar todo esto con jóvenes. Si estas dudando si participar en un proyecto
así o parecido de Erasmus +… ¡no lo dudes ¡
Gracias a todo el equipo de Fundacja Wyobraź por hacer todo esto posible.
Manolo

