EL VOLUTARIA PUEDE SER INOLVIDABLE

Cuando la vida se siente incierta, pero aun así hay ansias de probar algo nuevo, de desafiar
Tú mismo, crece y crea recuerdos duraderos: ahí es cuando ocurre la magia. Aparece la oportunidad y, de repente, todo encaja. Para mí ese momento fue cuando pasé casi un año en el aparentemente pequeño y modesto pueblo de Puente Genil, profundamente comprometidos en el mundo de Erasmus+.


Mi experiencia como voluntaria fue nada menos que increíble. Tuve la oportunidad de asumir el papel
de jefe de proyecto para nuestros cursos de formación, una responsabilidad que me trajo mucha alegría.
Con ello llegó una nueva sensación de dedicación, motivación y entusiasmo que despertó un lado de mí que no había explorado completamente antes. Esta posición parecía perfecta y, junto con el increíble equipo de Europa 2020, amigos y compañeros voluntarios, hicimos lo imposible.
posible, una y otra vez.
La mayor parte de mi trabajo se desarrollaba en la oficina, donde había un equilibrio entre tareas importantes y un ambiente informal y la atmósfera creativa creó el ambiente perfecto para compartir nuevas ideas, discutir abiertamente y centrarnos en lo que realmente amamos. Cada sugerencia fue recibida con entusiasmo, y eso es lo que hizo que mi «trabajo» fuera tan especial. Incluso algo tan simple como responder correos electrónicos fue significativo porque tuve la libertad de hacerlo mío: organizar mis tareas, conectar con socios y futuros participantes, y aportar una parte de mí mismo a cada interacción. Las amistades y recuerdos que creamos durante nuestros cursos de formación y luego se volvió único tesoros.
Además de las tareas de oficina, había mucha vida sucediendo por todas partes: preparar y facilitar
cursos de formación, participar en escuelas de verano con niños, organizar eventos locales y, por otra parte, lo más espontáneo, ir a la playa con amigos, asistir a innumerables fiestas y explorando nuevos lugares. Por último, pero no menos importante, tuve la increíble oportunidad de traer mi propia
curso de formación a la vida de la A a la Z. Con tal variedad de experiencias, el aburrimiento se convirtió en una palabra olvidada y la alegría siempre estaba en el aire.
No sabía cuánto me aportaría esta experiencia, mucho más allá de lo que había imaginado. Vivir en el extranjero y experimentar el aprendizaje intercultural se convirtió en una realidad cotidiana, remodelando la forma en que veía el mundo. Por supuesto, hubo desafíos en el camino, pero sin ellos, no habría aprendido tanto sobre mí misma. No hubiera crecido tanto mucho, tanto mental como emocionalmente.

Haciendo lo que amaba, rodeado de la belleza de Andalucía, con oportunidades de viajar, ya sea solo o en grupo, hizo que este viaje fuera aún más especial. Viviendo en un comunidad internacional me trajo una perspectiva completamente nueva de la vida, abriéndome los ojos de maneras que nunca lo esperé.
El voluntariado puede ser reconfortante, liberador e inolvidable. Lo mío fue todo eso y más.
Y si yo fuera tú, estaría emocionado, porque lo tuyo está a punto de ser igual de increíble, si permites que
suceda

Natalie

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *